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Concordia

Concordia es un juego de estrategia en el que dirigirás a alguna de las dinastías más poderosas del Imperio Romano. Expande tu red comercial y complace a los antiguos Dioses para ganar su favor.

Así es como se nos presenta Concordia, un juego diseñado por Mac Gerdts, ilustrado por Marina Fahrenbach y que fue nominado en 2014 al mejor juego avanzado del año (Kennerspiel des Jahres).

Ficha

¿Cuál es su contenido?

  • 1 tablero por las dos caras.
  • 5 tableros de jugador que representan sus almacenes.
  • 110 fichas de diferentes colores para los jugadores.
  • 80 piezas de bienes (ladrillo, comida, herramientas, vino y tela).
  • 30 fichas de ciudad.
  • 24 marcadores de bonos.
  • Monedas de diferentes valores (1, 2, 5 y 10 sestercios).
  • 72 cartas.
  • Instrucciones.
  • Hoja de preparación.
  • Introducción histórica.

¿De qué trata?

En Concordia, cada uno de los jugadores representa a una dinastía que intenta gestionar, expandir y administrar varias de las provincias que conforman el Imperio Romano en su máxima extensión.

Para lograrlo, moveremos colonos por el mapa, generaremos diferentes tipos de recursos y comerciaremos con ellos para obtener el favor de los dioses y poder salir victoriosos frente al resto de dinastías.

Todo ello lo podremos llevar a cabo, principalmente, a través de las cartas de personalidad que cada jugador tendrá en su mano y que permiten realizar alguna de las diferentes acciones que se pueden hacer en el juego.

¿Cómo se juega?

Antes de empezar, deberemos elegir qué lado del tablero es con el que vamos a jugar. Un lado representa el Imperio Romano y será para jugarlo con 3 o 5 jugadores y el otro lado representa la Península Itálica que será para 2 o 4 jugadores.

Una vez elegido el lado por el que vamos a jugar, debemos prepararlo para el inicio de la partida. Para ello, colocaremos una de las fichas de ciudad en cada una de las ciudades con su letra correspondiente y debemos ver qué material es el más valioso en cada una de las provincias. Colocaremos una ficha de bono de ese material en la zona de activación de cada una de ellas.

En función del número de jugadores, cogeremos diferentes sets de cartas del mercado (I, II, III, IV y V). Después de barajar cada una de las secciones por separado, se colocarán las primeras 7 boca arriba en la zona del mercado.

Cada jugador elige un color, coge sus fichas, su tablero de almacén y su set de cartas. Es importante señalar que todos los jugadores comienzan con la misma mano de cartas al inicio del juego.

Cada uno colocará un colono de tierra y otro de mar en la ciudad de origen y el resto lo colocará en su almacén junto a 2 fichas de comida, 1 de vino, 1 de herramienta, 1 de tela y 1 de ladrillo.

Una vez todo preparado, elegiremos al jugador inicial y podremos comenzar la partida.

El turno de cada jugador es tan sencillo como jugar una de sus cartas de personalidad que tenga en su mano, realizar la acción que en ella se describe y dejar la carta en su pila de descartes.

Lógicamente, en el próximo turno, el jugador podrá utilizar las cartas que en ese momento aún le queden sin jugar. De esta forma, cada vez que se juega una carta, en el turno siguiente se tendrá menos cartas disponibles. La única manera de que los jugadores puedan recuperar las cartas jugadas y que se encuentran en su pila de descartes es usando una de ellas: El tribuno. De esta forma, el jugador volverá a tener disponible en su mano todas las cartas.

Además, en cualquier momento del juego, siempre hay 7 cartas disponibles en el mercado para poder comprar e incorporar a su mazo. Obviamente, esta acción también solo se podrá realizar si dispones de una de las cartas que lo permita, como puede ser el Mercader o el Cónsul.

Las cartas tienen una importancia muy significativa, ya que, al mismo tiempo que nos permiten realizar diferentes acciones (incluso acciones únicas que en nuestro set inicial no tenemos) las cartas nos van a servir para ganar puntos de victoria al final del juego y, por tanto, a ganar o perder la partida. Es decir, al adquirir nuevas cartas, tendremos que tener en cuenta dos factores distintos: su utilidad en el desarrollo de nuestra estrategia a corto y medio plazo, y los puntos de victoria que puede otorgarnos a largo plazo.

Esto es debido a que cada carta está asociada a una divinidad romana, y cada divinidad te permite puntuar al final de la partida de una manera concreta dependiendo de cada Dios:

Otras cartas de acción nos permiten mover a sus colonizadores, construir casas, generar recursos o comerciar con ellos.

Incluso existe una carta que te permite llevar a cabo la acción de la carta que esté hasta arriba en la pila de descarte de un rival, lo cual logra hacer jugadas bastante interesantes y hace que tengas que estar atento a lo que hacen los demás.Se llama Diplomático.

De esta forma, jugando una carta por jugador se irán sucediendo los diferentes turnos hasta que se detone el final de la partida.

Fin de la partida

El juego termina cuando todas las cartas del mercado hayan sido compradas o cuando un jugador construya su 15ª casa. Este jugador se llevará además la carta de Concordia que le otorga 7 puntos de victoria extra. En ese momento, todo el mundo puede realizar su último turno y se hará el recuento de puntos para determinar el vencedor del juego.

¿Cuál es nuestra valoración?

Concordia es un juego que por muchos es considerado como la obra maestra de Mac Gerdts, gran conocido por haber adaptado de forma muy acertada la mecánica del rondel en los juegos de mesa modernos.

Sin duda, es un euro de gestión de recursos sencillo, divertido, emocionante y que sigue una línea clásica en cuanto a componentes y diseño gráfico.

El diseño de los mapas que hay a ambos lados del tablero es todo un acierto y ayuda mucho a entender el juego. Además poder distinguir qué mapa hay que utilizar en función del numero de jugadores hace que al final tengas la sensación de poder jugar a dos juegos diferentes.

El resto de componentes son de muy buena calidad, teniendo cartas y fichas de cartón con ilustraciones precisas y claras, además de unos fantásticos tokens de madera para representar los diferentes recursos del juego. Sin duda un juego muy bien editado.

Una de las cosas que nos ha encantado es que dentro del juego te viene una información histórica sobre las distintas divinidades, ciudades y provincias del Imperio Romano que permiten meter al jugador en la ambientación de una forma más directa que se agradece mucho para que el juego funcione muy bien tematicamente.

Su manual es corto y sencillo, de tal forma que una vez leído y explicado, con la información del tablero y de las cartas de juego es más que suficiente para recordar todas las reglas en un instante. De hecho, en el fondo las reglas se podrían resumir como: «En tu turno elige una de tus cartas y haz lo que dice».

Pero aunque estas reglas sean tremendamente simples, Concordia esconde un entramado de estrategia y planificación considerable y es que el setup variable y las posibles combinaciones en el uso de las cartas hacen un juego en el que es rico explorar muchos caminos distintos y ninguno de ellos mejor que otro.

Esto hace que sea un juego que, por un lado, es muy accesible para los jugadores no muy experimentados que quieran entrar en los juegos de estrategia y planificación, pero también, por otro lado, muy atractivo para aquellas personas que buscan algo más.

Con respecto al desarrollo de juego, debemos destacar que Concordia tiene muchas pequeñas mecánicas dentro de su mecánica principal y cómo se enlazan unas con otras lo hacen muy disfrutable. No destaca en ninguna en concreto, ni ninguna es una revolución, pero ver cómo funcionan todas a la perfección es digno de mención y quizás sea uno de sus puntos más fuertes.

Eso si, hay que tener muy claro quién y cómo se gana. Me explico: Cuando la partida está muy avanzada, hemos notado que varios jugadores estaban muy obcecados en llevar a cabo una estrategia clara: expandirse y tener más dinero.

Al final de la partida se llevaba las manos a la cabeza al darse cuenta que esto le permitía tener muchos puntos de victoria en una de las secciones de puntuación, pero se habían olvidado totalmente de rendir pleitesía al resto de Dioses o de tener más cartas con su efecto multiplicador. Esto es debido a que, como hemos explicado, realmente los puntos los otorgan las diferentes cartas vinculadas a su correspondiente Dios que a su vez dan un número de puntos de victoria en función de una característica concreta. Por lo tanto, es muy importante recordar, especialmente cuando tienes tantas posibilidades que hacer en tu turno, qué acciones son las que te van a ir dando más puntos una vez que finalice la partida. Y esto le da una profundidad estratégica brutal.

Con respecto al número de jugadores, lo hemos probado a 2, 4 y 5 y sin duda es un juego que escala de maravilla y una vez que lo dominas se hace muy rápido y dinámico. Además, en ninguna partida hemos tenido la sensación de jugar a lo mismo ya que gracias al setup inicial de las ciudades y las diferentes estrategias que realizan los jugadores hacen que el juego tenga una rejugabilidad considerable.

Quizás, la parte en la que menos destaque es la interacción y el conflicto directo con otros jugadores ya que realmente lo único que puedes hacer es intentar bloquear las posibilidades de tu adversario. Pero esto es una de las características de todos los eurogames.

Para resumir, podríamos decir de Concordia que es un juego con unas reglas sencillas, una profundidad más que suficiente y una diversión considerable que hace que se convierta en uno de los juegos modernos más imprescindibles del momento. Es de esos juegos que quizás no destaca en ningún punto concreto ni aporta ningún elemento especialmente original, pero que funciona a la perfección y siempre es agradable de jugar.

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Última actualización el 2022-12-01 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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