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Snowhere

En un mundo consumido por el fuego, solo tú puedes cambiar el destino. Transforma las cartas en nieve celestial y apaga las llamas. ¿Podrás mantener la visión en conjunto y elegir las correctas?

Así se nos presenta Snowhere, un juego de cartas que nos trae la editorial NSV  y que ha sido creado por Steffen Benndorf e ilustrado por Christian Opperer.

Ficha

¿Cuál es su contenido?

  • 111 cartas
  • 1 carta descriptiva de las reglas del juego
  • 1 reglamento multiidioma

¿De qué trata?

Nos encontramos ante una alfombra de fuego y tenemos que apagarla entre todos. Deberemos ir cogiendo cartas de fuego que estén libres por completo para girarlas y tapar con el lado de nieve partes de fuego.

Cuando nos encontremos con un copo de nieve, lo reservaremos para el final de la partida, que se detona cuando no podemos girar  más cartas de fuego. Habrá llegado el momento de colocarlos.

Nuestro objetivo es extinguir el fuego por completo para poder dar el reto como superado.

¿Cómo se juega?

Preparación

Empezaremos barajando todas las cartas y las pondremos bocabajo sobre la mesa, mostrando el reverso de fuego.

Las esparciremos creando una alfombra de cartas que queden unidas entre si y se cubran las unas a las otras.

Podremos decidir de qué tamaño queremos que sea la alfombra, pero deben quedar juntas entre ellas, sin espacios ni alguna aislada del resto.

La partida

Jugaremos en sentido horario y al ser un juego colaborativo, podremos tomar las decisiones en común.

Lo primero que deberemos hacer es coger una de las cartas de la alfombra de fuego. Ésta deberá no estar cubierta por ninguna otra y tiene que ser siempre de las de reverso de fuego.

Si está cubierta en alguno de sus extremos por alguna otra carta, como mucho por 1 milímetro o menos, también podremos intentar cogerla.

Deberemos tener cuidado con no descolocar ninguna de las cartas de alrededor y podremos utilizar nuestros dedos para sujetar otras cartas.

Una vez que hayamos cogido una carta, la voltearemos para ver su lado nevado.

  • Si muestra un copo de nieve grande, la dejaremos a un lado de la mesa, alejada de la alfombra de juego. Seguiremos jugando levantando otra carta.
  • Por el contrario, si es nieve lisa, la colocaremos sobre la alfombra para ir tapando el fuego. Podemos elegir donde colocarla y en qué orientación hacerlo, no tiene que ser sobre otras cartas de nieve anteriores.

Podremos colocarlas sobre parte de otras cartas de nieve adyacentes y si las colocamos en el borde de la alfombra, deberemos cubrir también ligeramente la zona de juego.

Tras colocar dicha carta de nieve, pasaremos el turno al siguiente jugador.

Fin de la partida

Una partida a Snowhere termina cuando ya no podamos coger ninguna carta de fuego según lo indicado anteriormente.

Habrá llegado el momento de coger las cartas de copo de nieve que hemos encontrado mientras jugábamos y con ellas podremos tapar zonas de fuego que aún sean visibles.

Cuanto menos fuego se vea, mejor resultado habremos obtenido y, si no queda nada de fuego visible, habremos conseguido el objetivo por completo.

¿Cuál es nuestra valoración?

Este juego colaborativo nos reta a mover cartas que están libres o muy poco tapadas y a darles la vuelta para tapar el resto de superficie de fuego y convertirla en fría nieve. De una manera rápida y muy visual pone a prueba la habilidad y destreza del grupo para que consigamos extinguir la alfombra de fuego.

La caja es similar a las de otros juegos de la editorial NSV, pequeña y finita pero, en esta ocasión, en vez de venir con el precinto plástico como traen habitualmente el resto de juegos de mesa, viene con una cobertura de cartón para recubrirlo.

Recientemente, la editorial ha reeditado algunos de sus juegos como Qwantum, Qwinto, Illusion, The Game… bajo una línea llamada “Nature Line” en los que no se usa nada de plástico.

Al abrirla vemos que las cartas, único componente de este juego, también vienen unidas por una faja de papel y no envueltas en plástico.

Nos parece una buena iniciativa para ayudar en la medida de los posible a cuidar el medio ambiente.

Dichas cartas vienen impresas a doble cara, pero en esta ocasión no se trata de un anverso y un reverso para jugar sino que ambos lados forman parte del juego. Nos muestran dos conceptos antagónicos: la nieve y el fuego.

Por un lado, tenemos el fuego rojo y anaranjado, con sus llamas y por el otro, aparece la fría nieve de color blanco semi azulado. Ambas caras tienen una estética simple pero a su vez cuidada y reflejan con identidad propia ambos conceptos.

Dentro de las cartas de nieve encontraremos dos tipos: unas lisas y otras con un copo blanco gigante en ellas.

El juego es totalmente independiente del idioma y viene editado en una versión multilenguaje.

Necesitaremos una superficie para jugarlo ya que requiere que las cartas permanezcan sobre la mesa.

En cuanto a sus partidas, decir que son relativamente rápidas porque, sobre todo al principio, veremos qué cartas son las que podemos voltear siguiendo las normas e iremos paso a paso avanzando para tapar la alfombra de fuego.

De una manera colaborativa y por turnos, buscaremos cartas de fuego que no estén tapadas por otras cartas o que solamente una superficie de menos de 1 milímetro esté oculta.

Lo bueno es que siempre podemos ayudarnos de los dedos para sujetar otras cartas que no queramos descolocar y os decimos, que no os cortéis en ello, a veces los nervios y sentir que todos miran cuando coges una carta, pueden jugarnos malas pasadas.

Una vez conseguido, nuestra acción será tan sencilla como ver su lado nevado para comprobar si hemos sido afortunados y hemos encontrado uno de los copos de nieve. De ser así, lo dejaremos a un lado hasta el final de la partida.

Si por el contrario aparece una carta de nieve lisa, podremos colocarla sobre la alfombra de fuego para hacerla más pequeña.

Nuestra recomendación es irlas colocando sobre zonas de fuego que veamos que van a ser imposibles de despejar. Hay veces que interesa ponerlas por la zona de los bordes de la alfombra para ir tapando en orden las zonas rojas y podréis sugerir al resto del grupo ir tapando zonas en conjunto y no colocarlas de manera aleatoria de forma que la nieve quede aislada.

Como el comienzo de la partida siempre va a ser diferente porque las cartas se distribuyen al azar, podréis ir utilizando diferentes estrategias, dependiendo de la ocasión.

Así seguiremos levantando y colocando cartas en orden y por turnos.

Al final de la partida, que será cuando no podamos mover más cartas de fuego respetando la norma de no estar cubierta por ninguna otra, habrá llegado el momento de poder utilizar esas cartas de copo de nieve que hemos ido reservando.

Tendremos que colocarlas estratégicamente sobre las zonas de fuego que queden visibles y, si conseguimos taparlo por completo, habremos superado el reto. El fuego ha quedado apagado.

De no ser así, tendremos que volver a voltear las cartas, volver a mezclarlas y extenderlas para probar suerte de nuevo.

En cuanto a la interacción entre jugadores, decir que, aparte de que es colaborativo, entre nosotros no nos influimos, sino que lo hacemos es por el bien y el avance común. Podremos aconsejar, hablar entre nosotros para ver cuáles pueden ser los próximos movimientos y apoyarnos los unos en los otros.

La rejugabilidad es muy elevada porque es un juego que depende totalmente de cómo estén colocadas las cartas al empezar y cómo vayamos colocando las cartas de nieve según pasan los turnos. Además, podremos irnos adaptando a cada situación y dar el golpe de efecto final cuando colocamos las cartas de copo que hayamos ido encontrando.

No se nos hará repetitivo ni monótono porque siempre estaremos picados en querer esconder lo mejor posible ¡Y si podemos conseguirlo sin cartas de copos, mejor!

Este juego escala muy bien y, tanto es así, que parte de un jugador. En solitario podremos enfrentarnos nosotros solos a las cartas y, a partir de ahí, podremos aumentar el número de jugadores tanto como queramos.

Cuantas más cabezas pensando seamos, más ideas de avance podremos aportar y, como es colaborativo, no importa tanto que tarde algo más en llegarnos el turno a nosotros para ser el que cojamos carta.

Para cerrar esta reseña, decir que Snowhere es un juego muy visual y con una estética preciosa que, aunque es colaborativo, cuenta también con modo solitario en el que, con reglas sencillas y mecánicas rápidas de aprender, consigue de una manera muy dinámica que queramos hacer todo lo posible por ir apagando el fuego colocando sobre él cartas de nieve.

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Última actualización el 2022-06-29 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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